Como siempre digo, cada edición de la Clínica Meolans tiene condimentos particulares. En Tandil, Escualo fue el anfitrión durante dos días de trabajo y todos aprovecharon cada minuto junto a Eduardo y José. Gracias a Carlos y los amigos de Escualo, a poco de culminar la actividad podemos repasar los mejores momentos en fotos.
Además de lo aprendido en las aguas de Escualo, los participantes pudieron compartir un "tercer tiempo" junto a José y Eduardo. Allí comenzó a sentirse un aire de despedida y también se entregaron los diplomas de finalización de la Clínica.
Muchas gracias Tandil..! Muy pronto más fotos y más info!
Gracias Carlos, por regalarnos tus fotos..!


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